fbpx
+34 605 630 328 info@glasesorialegal.com

Arrastras deudas que nunca acaban… Te ofrecieron una cuota mínima para que “fuese cómodo pagar el préstamo o tarjeta” pero nunca te explicaron que los intereses serían abusivos, nunca te explicaron que pagarás intereses pero sin prácticamente amortizar capital y por ello los intereses seguirían creciendo…

En resumen, estás en un círculo vicioso que consiste en pagar cuotas compuestas por capital e intereses y por tanto, tu deuda seguirá aumentando.

Si dejas/dejaste de pagar, los gestores de recobro te acosan a diario, te localizan en tu trabajo, localizan a tus familiares…para ellos todo vale con tal de conseguir que pagues algo y de nada sirve que les expliques tu situación.

Luego llega ASNEF, entras en una base de datos de morosidad, luego llega la demanda, te citan a un juicio monitorio, te embargan, etc….

Es una situación sin fin. Has perdido tu trabajo, has perdido capacidad económica y tienes que escoger entre dar de comer a tu familia o pagar cuotas eternas de intereses abusivos, de préstamos inacabables.

¡Ahí es donde la Ley de la Segunda Oportunidad te va a ayudar!

La Ley de la Segunda Oportunidad es la única manera legal de conseguir solucionar tus deudas.

Ten presente que:

¡La Ley de la Segunda Oportunidad es una Ley! No te estoy hablando de intentar algo… Lo que te estoy diciendo es que hay una Ley para ayudar a las personas en situación de insolvencia, es decir, para las personas que no pueden pagar sus deudas (insolvencia presente) e incluso que prevén que no van a poder seguir pagando (insolvencia futura).

La Ley de la Segunda Oportunidad te permitirá plantear una propuesta de pago de tus deudas, adaptada a tu situación, no adaptada a lo que tus acreedores quieran exigirte, sino adaptada a lo que tú, de buena fe y sin perjudicar a tu unidad familiar puedes pagar.

Si tus acreedores no aceptan tu propuesta, el juez te podrá dar la exoneración total de tus deudas… ¿Sabes porqué? Porque eso es lo que dice la ley de la Segunda Oportunidad, por lo tanto, ¿Merece la pena acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad? ¡Sí, sin lugar a dudas!

Esta web utiliza cookies, puede ver aquí la Política de Cookies